domingo, 10 de junio de 2012

La televisión podía enriquecer la vida familiar



La  podía ser una  muy importante de noticias, de información y de entretenimiento para innumerables familias. La televisión podía enriquecer la vida , podía acrecentar su cultura, unir más a sus miembros y promover su solidaridad hacía las personas. Nunca había conocido la humanidad, -hasta hace unos años- un vehículo que transmita ideas y costumbres a tantos millones de personas y con tanta rapidez.  

Pero por desgracia, se aparta de ese gran servicio del bien común al que está llamada difundiendo mensajes distorsionados o información manipulada, transmitiendo publicidad de explotación, exaltando falsas visiones de la vida que obstaculizan la realización del reciproco respeto de la justicia y de la paz.  

Al final se termina hablando, reaccionando y viviendo según los modelos que propone la televisión. Se necesita una televisión de calidad y sobre todo nuestros hijos merecen una televisión que no atente contra sus derechos, ni contra su correcto físico o mental y que les aporte un entretenimiento adecuado. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario